jueves, 22 de febrero de 2018

EL CONDUCTOR BORRACHO


Por un sinuoso camino y a gran velocidad, un hombre borracho conducía su carro. De repente, perdió el control del carro, se salió del trayecto y se precipitó contra una charca pestilente. Varias personas, al ver el accidente, corrieron al lugar y ayudaron a incorporarse al conductor.

No podía ocultar su borrachera y, entonces, uno de sus auxiliadores le dijo:

--Pero, ¿es que no ha leído usted el célebre tratado de Naraín Gupta extendiéndose sobre los efectos perjudiciales del alcohol?

Y el ebrio conductor, sin dejar de hipar, tartamudeó:

--Yo soy Naraín Gupta.

***

El Maestro dice: Así procede el falso gurú.

ATENCIÓN VS CONCENTRACIÓN


miércoles, 21 de febrero de 2018

EL BÚNKER DEFENSIVO DEL AUTORITARISMO: "Mis deseos son órdenes"


Las personas autoritarias se atrincheran en una compleja fortaleza cognitiva para mantener el poder y rechazar a los que pudieran ponerlo en duda, posiblemente debido a su inseguridad y para tratar de salvaguardar un autoconcepto endeble. Como si se tratara de un campo de batalla, los autoritarios despliegan todo tipo de estrategias de supervivencia, tratando de defender su posición y sus pensamientos de grandiosidad. Primitivo y peligroso a la vez. El gusto por el poder es una de las características principales de las mentes depredadoras. 

Esta guerra psicológica por tener el control e imponer la soberanía personal a cualquier coste se sustenta en cuatro esquemas altamente nocivos y disfuncionales: inculpación: «Muerte al vil villano»; prerrogativa: «Debes tratarme siempre como yo quiero»; Argumentum ad hominen; y el arte de convencer al súbdito.

INCULPACIÓN: «MUERTE AL VIL VILLANO»

Las personas autoritarias ven adversarios por todas partes. Una noción acomodaticia del bien («lo bueno es lo que me conviene») los lleva a descalificar y censurar cualquier contradicción. Es una mezcla entre egocentrismo e infantilismo moral: «El que no me apoya es culpable de conspiración.» Ver la supuesta perversidad ajena y no la propia es la esencia de la inculpación. La creencia que la sustenta es que cierta clase de gente es vil, malvada o infame y, por lo tanto, debe ser seriamente culpabilizada y castigada por su maldad.117

Recuerdo a un señor que parecía salido de la película La letra escarlata: especialmente cerrado en los temas morales y un fustigador implacable de la gente que consumía droga. Los últimos cinco años de su vida los había pasado señalando e incriminando a los drogodependientes y pidiendo castigos para todo el mundo. Eso le había dado fama de «hombre de hierro» que de manera implacable «luchaba contra el vicio». Obviamente, su autoritarismo crecía como la espuma cada vez que lo invitaban a dar una conferencia o cuando salía por televisión.

¿ENEMISTADO CON EL MOMENTO PRESENTE?


martes, 20 de febrero de 2018

CON LA LEY DE LA ATRACCIÓN NO BASTA


No esperes oportunidades extraordinarias. 
Aprovecha cualquier ocasión, por común que parezca, y hazla grande.
Los débiles esperan sus oportunidades; los fuertes las crean.
Orison Swett Marden

Toda crisis económica pone de manifiesto no sólo diferencias individuales en el modo de afrontar la adversidad, sino también diferencias colectivas que hacen que algunos países salgan rápidamente de la crisis, mientras que otros se hunden en la depresión general.

¿Dónde radica la diferencia entre unos y otros?

Volvemos a la actitud. Mientras la iniciativa y el movimiento forman parte del ADN de los estadounidenses, donde incluso el hecho de arruinarse tras un intento de negocio fallido se considera un mérito digno de reflejarse en el currículo, es más propio del carácter mediterráneo o latino bajar los brazos y esperar a que vuelvan los buenos tiempos. Siempre hay un culpable, además, al que podemos colgar el letrero de causante de la desgracia propia y ajena.

Desde esta pasividad esperan que termine la crisis, olvidando que es responsabilidad de cada persona cambiar sus circunstancias para lograr objetivos diferentes. Reaccionan a la depresión económica y a las dificultades con inmovilismo, cuando justamente en este escenario necesitamos movernos más rápido. Entre otras cosas, porque el río de la crisis baja siempre lleno de oportunidades.

En este sentido, muchas personas han entendido desde la óptica equivocada libros como El secreto. Si bien contienen todos ellos inspiraciones poderosas, es un error pensar que basta con desear algo para que venga a nosotros, una interpretación simplista que a veces se hace sobre la ley de la atracción.

No basta con desear ser millonario para que se derrame en nuestra casa el cuerno de la abundancia, igual que cuando nos enamorábamos de adolescentes, nuestra pasión no era garantía de que llegaríamos a ser correspondidos.

SALTA, BAILA, FÚNDETE!


lunes, 19 de febrero de 2018

MAHATMA GANDHI, EL VIOLENTO


Mahatma Gandhi observaba y cultivaba la no-violencia. Pero he examinado con detenimiento su vida y era uno de los hombres más violentos que el siglo XX haya conocido. Pero su violencia es muy refinada, tan sofisticada que casi parece no-violencia. Su violencia tiene expresiones tan sutiles que no se detecta fácilmente. Entra por la puerta de atrás, nunca por la puerta principal. No la encontrarás en la sala. Se instala en algún lugar entre las habitaciones de los sirvientes, en la parte trasera de la casa, a donde nadie va. Pero sigue ejerciendo su influencia desde allá. 

Por ejemplo: cuando alguien se enfada, se enfada con la persona que provocó su malestar. Mahatma Gandhi se enfadaba consigo mismo, no con la otra persona. Volcaba su ira contra sí mismo, la introvertía. Así es muy difícil detectarla. Ayunaba, contemplaba el suicidio, se torturaba. De una manera sutil, al torturarse torturaba a los demás. 

En su ashram, si se encontraba a alguien bebiendo té... El té es algo tan inocente, pero en el ashram de Gandhi era un pecado. Los ashram existen para generar culpa en las personas; no pierden la más mínima oportunidad de generar culpa. Ése es su secreto. Basta un té. Si se encuentra a alguien bebiendo té, se le considera un pecador. Está cometiendo un crimen, más que un crimen, pues un pecado es algo más profundo que un crimen. 

Pero la gente bebía té. Lo bebían en secreto; tenían que esconderse. Sólo para tomar té tenían que convertirse en ladrones, impostores, hipócritas! Eso es lo que las así llamadas religiones han hecho a millones de personas. En lugar de convertirlas en personas espirituales, las han reducido a hipócritas. 

Fingían que no bebían té, pero de vez en cuando las encontraban in in fraganti. Gandhi andaba observando, buscando; tenía informantes para averiguar quién violaba las reglas. Y cuando alguien era descubierto, se le convocaba... y Gandhi ayunaba para castigarse. Preguntarás: "¿Qué clase de lógica es ésa?" Es una lógica muy simple que se ha observado en la India durante siglos. El truco está en que Gandhi decía: "Debo ser un Maestro imperfecto todavía para que un discípulo logre engañarme. Debo purificarme. Me pudiste engañar porque aún no soy un maestro perfecto. Nadie me engañaría si fuera un maestro perfecto. Alguien puede imaginarse engañar a un maestro perfecto? Entonces la imperfección está en mí". 

Gandhi se torturaba y comenzaba a ayunar. Ayunaba porque tú te habías tomado una taza de té. Cómo te sentirías? Un ayuno de tres días sólo por ti, por una sola taza de té! Te pesaría. Si Gandhi te hubiera dado un golpe en la cabeza no te pesaría tanto. Si te hubiera insultado, castigado, ordenado ayunar durante tres días, hubiera sido mucho más fácil, y mucho más compasivo. Pero el viejo está ayunando, se está torturando, y cada ojo en el ashram te mira mal, te condena. Todos te perciben como un gran pecador: "Es por culpa tuya está sufriendo el maestro! Por una taza de té! Qué bajo has caído!"

AGUA


sábado, 17 de febrero de 2018

UN YOGUI AL BORDE DEL CAMINO


Era un yogui errante que había obtenido un gran progreso interior.

Se sentó a la orilla de un camino y, de manera natural, entró en éxtasis.

Estaba en tan elevado estado de consciencia que se encontraba ausente de todo lo circundante. Poco después pasó por el lugar un ladrón y, al verlo, se dijo: “Este hombre, no me cabe duda, debe ser un ladrón que, tras haber pasado toda la noche robando, ahora se ha quedado dormido. Voy a irme a toda velocidad no vaya a ser que venga un policía a prenderle a él y también me coja a mí”. Y huyó corriendo. No mucho después, fue un borracho el que pasó por el lugar.

Iba dando tumbos y apenas podía tenerse en pie. Miró al hombre sentado al borde del camino y pensó: “Éste está realmente como una cuba. Ha bebido tanto que no puede ni moverse”.

Y, tambaleándose, se alejó. Por último, pasó un genuino buscador espiritual y, al contemplar al yogui, se sentó a su lado, se inclinó y besó sus pies.

EL MUNDO Y LA PERSONA QUE CREEMOS SER


viernes, 16 de febrero de 2018

MALA SALUD


EL BLASFEMADOR


Clavado de una sola mano, Jesús de Nazaret colgaba de los restos de una cruz quemada. El otro Jesús, el de Cambre, colgaba del andamio.

Jesús Babío, el de Cambre, era maestro albañil, maestro carpintero, maestro fontanero y maestro blasfemador. Hacía bien todo lo que hacía, pero él había andado mucho y bien sabía que no había en el mundo quien pudiera superarlo en el arte de la blasfemia, que es, como la mística, un arte español. Y a blasfemazo limpio estaba Jesús, el de Cambre, reconstruyendo la iglesia de Santa María de Vigo, que había sido incendiada por los rojos en los años de la guerra, mientras Jesús, el de Nazaret, negro de tizne, escuchaba aquellos homenajes sin una mueca.

Una mañana, Angel Vázquez llegó de a caballo, y con caballo y todo se metió en la iglesia en ruinas. En lo alto del andamio, Jesús estaba en lo suyo, picando una pared y cagándose en el otro Jesús y en sus llagas y en sus espinas y en sus clavos y en la inmaculada madre que lo había parido.

Por cambiar de tema, Angel le preguntó por sus viajes. Aquel obrero errante había trabajado en Inglaterra, Holanda, Noruega, Alemania...

—Y en Cataluña y en Barcelona, también estuve— aclaró Jesús, mientras clavaba unas cuñas de madera:

HUMEANDO


jueves, 15 de febrero de 2018

EN REALIDAD NUNCA HAS NACIDO


Cuando observas la hoja de papel que estás leyendo, quizá creas que antes de ser fabricada no existía. Pero en esta hoja de papel hay una nube flotando. Si no la hubiera, no existiría la lluvia y el árbol no podría haber crecido ni producir esta hoja de papel. Aunque no seas un poeta, puedes ver en ella una nube flotando y si eliminas la nube del papel, éste se desintegra. Al observar con atención la hoja de papel y percibirla profundamente, estás percibiendo asimismo la nube.

¿Debemos preguntar si esta hoja de papel existía ya antes de ser fabricada? ¿O ha surgido de la nada? No, algo nunca surge de la nada. La hoja de papel “inter-es” con el sol, la lluvia, la Tierra, la fábrica de papel, los trabajadores de la fábrica y los alimentos que éstos comen cada día. La naturaleza del papel es la del interser. Si percibes el papel, estás percibiendo el cosmos entero. El papel, antes de nacer en la fábrica, era la luz del sol, era un árbol.

Tú también puedes creer que al nacer surgiste de la nada para convertirte de repente en algo; de no ser nadie te convertiste de pronto en alguien. Pero en realidad cuando naciste en el hospital o en casa fue sólo un momento de continuación, porque ya hacía nueve meses que existías en el seno de tu madre, y eso significa que la fecha de tu partida de nacimiento es incorrecta, ya que has de añadir nueve meses más.

Tal vez ahora creas haber dado en el clavo, que el momento en que tus padres te concibieron es cuando empezaste a existir. Pero hemos de seguir observando esta cuestión a fondo. Antes del momento de la concepción, ¿acaso no eras nada ni nadie? Antes de ese momento media parte de ti estaba ya en tu padre y la otra mitad, en tu madre, aunque bajo otra forma. Por eso incluso el momento de la concepción es un momento de continuación.

Imagínate el océano con sus innumerables olas. Las olas son todas distintas: algunas son grandes, otras pequeñas, unas son más bellas que otras. Puedes describir las olas de muchas formas, pero cuando percibes una ola, siempre estás percibiendo lo mismo: el agua.

PERSONAS CONSCIENTES


miércoles, 14 de febrero de 2018

NO ERES LO QUE CREES QUE ERES


La Guardia Nacional de la India estaba en maniobras. Estaba a punto de iniciar un simulacro de batalla entre el equipo "rojo" y el equipo "azul", cuando recibió un telegrama de Nueva Delhi que decía: "A causa de los recientes recortes presupuestales no estamos en capacidad de proveer armas y municiones; pero sírvanse proseguir con su batalla para fines de entrenamiento". 

El General reunió a sus tropas y les dijo: "Fingiremos la batalla. Si están a menos de cien metros de su enemigo, apunten con el brazo como si fuera un rifle y griten: 'Bang-Bang'. Si están a menos de cincuenta metros, suban los brazos a la cabeza y griten 'Pum', como si fuera una granada de mano. Si están a menos de cinco metros, agiten los brazos y griten 'Rach, Rach, como si fuera una bayoneta". 

El soldado Abul fue destinado a la patrulla de reconocimiento del terreno. Estuvo explorando durante tres días y tres noches, pero no vio a ningún otro ser humano. El cuarto día Abul estaba sentado debajo de un árbol desalentado, desanimado; en ese momento vio una silueta que cruzaba la colina y se dirigía hacia él. Se puso a gatas en el suelo y se arrastró por entre el lodo y la maleza, como había sido entrenado para hacerlo. Efectivamente, era un soldado del lado opuesto. 

Abul levantó el brazo y gritó: "¡Bang-Bang!", pero no hubo respuesta. Se aproximó un poco. Subió el brazo a la cabeza y gritó muy fuerte: "¡Pum!" Pero el otro soldado ni siquiera se volteó en dirección de Abul. Entonces éste se le acercó y le gritó al oído: "¡Rach, Rach!", pero tampoco hubo ninguna reacción. 

Abul estaba enojado. Agarró del brazo al otro soldado y le gritó: "Escucha! No estás jugando según las reglas! Yo te grité ¡Bang-Bang! iBum! y después muy de cerca te grité: ¡Rach, Racth y aún no me has hecho notar que me has visto". 

En ese momento, el otro soldado dio la vuelta hacia Abul y, en una voz profunda, dijo: Brrrm, Bbrrrmm! Yo soy un tanque!

CONVIVIR CON LAS DIFERENCIAS


martes, 13 de febrero de 2018

TRES MÉTODOS PARA TRABAJAR EL CAOS: Método 3


Tradicionalmente existen tres métodos para relacionarnos directamente con las circunstancias difíciles haciendo de ellas un camino de despertar y alegría. AI primer método lo llamaremos no más lucha; al segundo, usar el veneno como medicina; y al tercero, contemplar cualquier cosa que surja como sabiduría iluminada. Estas son las tres técnicas para trabajar con el caos, las dificultades y los sucesos no deseados de nuestra vida cotidiana.

CONTEMPLAR CUALQUIER COSA QUE SURJA COMO SABIDURÍA ILUMINADA

El tercer método para trabajar con el caos es considerar lo que surja como una manifestación de la energía iluminada. Podemos considerarnos como seres ya despiertos; podemos mirar nuestro mundo como un lugar sagrado. La imagen tradicionalmente empleada para considerar sagrada cualquier cosa que surja es la de un cementerio. En Tíbet los cementerios no son tan bonitos como en Occidente. Los cuerpos no están enterrados y cubiertos de hierba muy cuidada, no hay lápidas inscritas ni pequeños ángeles dibujados. En Tíbet el suelo está helado, por lo que los cuerpos se cortan en pedazos y se llevan a los cementerios para que se los coman los buitres. Estoy segura de que no huelen demasiado bien ni son una vista muy decorosa. Habrá globos oculares, pelos, huesos y demás restos de cuerpos por todas partes. En un libro sobre Tíbet, vi una fotografía en la que la gente llevaba un cuerpo a un cementerio. Había un círculo de buitres del tamaño de un niño de dos años esperándolo. 

Quizá el lugar más parecido a un cementerio tibetano en nuestro mundo no sea un cementerio occidental sino el departamento de urgencias de un hospital. Esta imagen podría ser para nosotros una base operativa desde la que trabajar, honestamente asentada en nuestro funcionamiento humano real. En urgencias siempre hay olores, sangre, la situación es totalmente impredecible, pero al mismo tiempo el lugar irradia sabiduría, alimento, algo que nos nutre, algo que es benéfico y puro. 

Observar cualquier cosa que surja como energía del despertar invierte nuestro patrón fundamental habitual de tratar de evitar el conflicto, de tratar de ser mejores de lo que somos, de tratar de allanar el camino y embellecer las cosas, de tratar de probar que el dolor es un error y que no existiría en nuestra vidas si lo hiciéramos todo correctamente. Esta visión da un giro total a este patrón particular y nos anima a ver el cementerio de nuestras vidas como la base operativa desde la que alcanzar la iluminación. 

En nuestra vida diaria a menudo sentimos pánico, palpitaciones o un nudo en el estómago porque estamos discutiendo con alguien o porque teníamos un plan estupendo que no está funcionando. ¿Cómo nos metemos en tales dramas? ¿Cómo lidiamos con los demonios de nuestras esperanzas y miedos? ¿Cómo dejamos de luchar contra nosotros mismos? Machig Labdrön nos aconseja ir a lugares que nos den miedo. Pero, ¿cómo hacerlo? 

MÁRTIR


lunes, 12 de febrero de 2018

¿OBEDECER Y SEGUIR?


FLEXIBILIDAD: NO AUTORITARISMO


Para ser flexible

  • Entre el abuso del poder que ejerce el autoritarismo y el abuso de la libertad que predica el libertinaje, están los derechos humanos.
  • Las personas flexibles no siguen ciegamente a los maestros de turno o a los expertos. Primero piensan; luego, se confrontan a sí mismas, y finalmente deciden qué hacer. Por eso irritan tanto a los autoritarios. 
  • ¿Obedecer y seguir instrucciones? Siempre y cuando no se atente contra tu libertad. Si la racionalidad está presente, la convivencia no se ve amenazada y la dignidad sale bien librada. En otras palabras: respetar lo que sea respetable. ¿Recuerdas a la señora afrodescendiente que un buen día se sentó en un transporte público en Estados Unidos, cuando la gente como ella tenía prohibido hacerlo? ¿Recuerdas el impacto que tuvo ese simple hecho de desobediencia legítima en el movimiento por la defensa de los derechos de los afroamericanos? Una mariposa bate las alas en Nueva Zelanda y al cabo de unas semanas puede haber un huracán en Latinoamérica. 

LO SIENTO


domingo, 11 de febrero de 2018

TRES MÉTODOS PARA TRABAJAR EL CAOS: Método 2


Tradicionalmente existen tres métodos para relacionarnos directamente con las circunstancias difíciles haciendo de ellas un camino de despertar y alegría. AI primer método lo llamaremos no más lucha; al segundo, usar el veneno como medicina; y al tercero, contemplar cualquier cosa que surja como sabiduría iluminada. Estas son las tres técnicas para trabajar con el caos, las dificultades y los sucesos no deseados de nuestra vida cotidiana.

USAR EL VENENO COMO MEDICINA

El segundo método para trabajar con el caos es emplear el veneno como medicina. Podemos usar las situaciones difíciles —el veneno— como combustible para despertar. En general, la introducción a esta idea se realiza a través del tonglen, 

Cuando surge algo incómodo —cualquier tipo de conflicto, cualquier idea de desvalorización, cualquier cosa que nos desagrade, avergüence o resulte dolorosa— en lugar de tratar de librarnos de ello, lo inspiramos. Los tres venenos son la pasión (que incluye el apetito desordenado o adicción), la agresión y la ignorancia (que incluye la negación o tendencia a cerrarnos). Solemos pensar que estos venenos son malos y debemos evitarlos, pero en este caso nuestra actitud debe ser diferente porque se convierten en semillas de compasión y apertura. Cuando surge el sufrimiento, la instrucción tonglen es abandonar la linea argumental e inspirar no sólo la ira, el resentimiento o la soledad que podamos sentir, sino el dolor de todos los demás que en este momento están sintiendo la misma rabia, amargura o aislamiento. 

Inspiramos el sufrimiento de todos los que lo estén sufriendo. Este veneno no es sólo nuestra desgracia personal, nuestra falta, nuestra mancha, nuestra vergüenza; también es parte de la condición humana. Es nuestro parentesco con todas las cosas vivas, el material que necesitamos para entender la sensación que produce ponerse en el lugar de otra persona. En lugar de huir o evitar el veneno, lo inspiramos y conectamos plenamente con él. Hacemos esto con la intención de que todos nos podamos ver libres del sufrimiento. Después espiramos, enviando una sensación de vasto espacio, una sensación de ventilación o frescura. Lo hacemos con la intención de que todos podamos relajarnos y experimentar la esencia interna de nuestra mente. 

Desde la infancia se nos dice que hay algo equivocado en nosotros, en el mundo y en todo lo que pasa: no es perfecto, tiene los cantos sin pulir, sabe amargo, suena demasiado alto, es demasiado suave, demasiado afilado, demasiado insípido. Tratamos de mejorar las cosas porque siempre nos estamos enfrentando con algo malo, algo erróneo, algo problemático. El punto principal de estos métodos es disolver la lucha dualista, nuestra tendencia habitual a luchar contra lo que nos está ocurriendo. La instrucción de estos métodos es avanzar hacia las dificultades en lugar de retirarnos. No solemos recibir frecuentemente este tipo de consejos. 

Todo lo que ocurre no sólo es útil y trabajable, sino que es el camino mismo. Podemos usar todo lo que nos ocurre como un medio para despertar. Podemos utilizar todo lo que ocurre —ya se trate de nuestras emociones y pensamientos conflictivos o de nuestra situación externa— para ver dónde estamos dormidos y cómo podemos despertar completamente, totalmente, sin reservas.

EQUILIBRIO


sábado, 10 de febrero de 2018

LOS BRAZALETES DE ORO


Había una mujer que, a fuerza de una actitud recta y perseverante, había obtenido grandes logros espirituales. Aunque desposada, siempre hallaba tiempo para conectar con su Realidad primordial. Desde niña, había lucido en las muñecas brazaletes de cristal. La vida se iba consumiendo inexorablemente, como el rocío se derrite cuando brotan los primeros rayos del sol. Ya no era joven, y las arrugas dejaban sus huellas indelebles en su rostro. ¿Acaso en todo encuentro no está ya presente la separación? Un día, su amado esposo fue tocado por la dama de la muerte y su cuerpo quedó tan frío como los cantos rodados del riachuelo en el que hacía sus abluciones. Cuando el cadáver fue incinerado, la mujer se despojó de los brazaletes de cristal y se colocó unos de oro. La gente del pueblo no pudo por menos que sorprenderse. ¿A qué venía ahora ese cambio? ¿Por qué en tan dolorosos momentos abandonaba los brazaletes de cristal y tomaba los de oro? Algunas personas fueron hasta su casa y le preguntaron la razón de ese proceder. La mujer hizo pasar a los visitantes. Parsimoniosamente, con la paz propia de aquel que comprende y acepta el devenir de los acontecimientos, preparó un sabroso té especiado.

Mientras los invitados saboreaban el líquido humeante, la mujer dijo:

--¿Por qué os sorprendéis? Antes, mi marido era tan frágil como los brazaletes de cristal, pero ahora él es fuerte y permanente como estos brazaletes de oro.

LO QUE CADA UNO TIENE


viernes, 9 de febrero de 2018

CÓMO CREAR TU PROPIO MAPA DEL TESORO


Extracto de la introducción de libro:
El Mapa del tesoro
Sabio no es el que sabe dónde está el tesoro.
Sabio es aquel que excava en la tierra para hacerse con él.
FRANCISCO DE QUEVEDO

En las siguientes páginas emprenderemos un viaje teniendo en cuenta las lecciones más sabias para construir nuestro propio mapa del tesoro, a partir de dos grandes océanos de sabiduría.

Por un lado, extraeremos los conocimientos, hábitos y prácticas más valiosos de aquellos que han sido capaces de generar una gran prosperidad colectiva; mujeres y hombres que, con su trabajo, han creado nuevas soluciones y han realizado descubrimientos que han cambiado la historia de la humanidad y nos han permitido a todos gozar de una mayor calidad de vida, comodidad, bienestar, conocimiento y belleza.

Por otro lado, aprenderemos también de la sabiduría perenne, de la sabiduría eterna que contienen libros de todas las épocas y todos los tiempos, escritos por aquellos maestros del pasado que reflexionaron sobre cuestiones esenciales que tienen que ver con la creación de bondad, belleza y prosperidad. Lecciones que a veces pueden parecer obvias, pero que precisamente por ello han sido tan obviadas y tan olvidadas que cuando al fin somos capaces de recuperarlas y ponerlas en práctica nuestra realidad cambia de una manera radical.

Creemos que estas dos grandes fuentes de sabiduría unidas desvelan muchas posibilidades de acción y de realización que, bien aplicadas, pueden mejorar no solo tu vida, amiga y amigo lector, sino también la vida de la gente a la que amas y te rodea, así como, por supuesto, la de aquellas personas a quienes quieras servir, ya seas autónomo, emprendedor, gran empresario o empleado, siempre que tu vocación sea ofrecer lo mejor de ti mismo a los demás para que todos, tanto tú que te entregas como quien recibe tus dones y te lo agradece pagando por ellos, salgáis siempre ganando.

¿QUÉ ES LA ESPIRITUALIDAD?


jueves, 8 de febrero de 2018

TRES MÉTODOS PARA TRABAJAR EL CAOS: Método 1


El punto principal de este método es disolver la lucha dualista, nuestra tendencia habitual a luchar contra lo que nos ocurre. Estos métodos nos instruyen a avanzar hacia las dificultades en lugar de retirarnos. No solemos recibir este tipo de ánimos muy a menudo.

PRACTICAMOS PARA LIBERARNOS de una carga, la carga de la estrechez de nuestra perspectiva causada por el anhelo, la agresión, la ignorancia y el miedo. Nos sentimos cargados por las personas con las que vivimos, por las situaciones cotidianas y sobre todo por nuestras propias personalidades.

Gracias a la práctica tomamos conciencia de que no tenemos por qué oscurecer la alegría y la apertura presentes en cada momento de nuestra existencia. Podemos despertar a la bondad básica, que es nuestro derecho de nacimiento. Cuando lo conseguimos, ya no nos sentimos cargados por la depresión, la preocupación o el resentimiento. La vida nos parece espaciosa, como el cielo y el mar. Hay sitio para relajarse, respirar y nadar, para nadar tan lejos que perdamos todo punto de referencia en la orilla.

¿Cómo trabajamos con la sensación de sentirnos cargados? ¿Cómo aprendemos a relacionarnos con lo que parece interponerse entre nosotros y la felicidad que merecemos? ¿Cómo aprendemos a relajarnos y a conectar con la alegría fundamental?

A nivel global vivimos tiempos difíciles; el despertar ya no es un lujo ni un ideal, sino algo críticamente necesario. No debemos añadir más depresión, más desánimo ni más ira a los ya existentes. Se está volviendo esencial aprender a relacionarnos saludablemente con los tiempos difíciles. La tierra parece suplicarnos que conectemos con la alegría y descubramos nuestra esencia más íntima. Es la mejor manera posible de beneficiar a los demás.

Tradicionalmente existen tres métodos para relacionarnos directamente con las circunstancias difíciles haciendo de ellas un camino de despertar y alegría. AI primer método lo llamaremos no más lucha; al segundo, usar el veneno como medicina; y al tercero, contemplar cualquier cosa que surja como sabiduría iluminada. Estas son las tres técnicas para trabajar con el caos, las dificultades y los sucesos no deseados de nuestra vida cotidiana.

El primer método, no más lucha, se resume en las instrucciones de samatha-vipashyana. Cuando nos sentamos a meditar, miramos directamente cualquier cosa que surja en nuestra mente, la denominamos «pensamiento» y volvemos a la inmediatez y simplicidad de la respiración. Una y otra vez volvemos a la conciencia prístina y libre de conceptos. La práctica meditativa es nuestra forma de dejar de luchar contra nosotros mismos, de dejar de luchar contra las circunstancias, emociones y estados de ánimo. Esta instrucción básica es una herramienta que podemos emplear para entrenarnos tanto en la práctica meditativa como en nuestra vida. Surja lo que surja, lo miramos con una actitud libre de juicio.

TU PROPIA OBRA


miércoles, 7 de febrero de 2018

LA PALOMA Y LA ROSA


La incipiente claridad del día comenzaba a disipar las tinieblas de una noche tibia y hermosa. Una paloma, revoloteando y revoloteando, penetró en un pequeño y recoleto templo de la India. Todas las paredes estaban adornadas de espejos y en ellos se reflejaba la imagen de una rosa que había situada, como ofrenda, en el centro del altar. La paloma, tomando las imágenes por la rosa misma, se abalanzó contra ellas, chocando violentamente una y otra vez contra las acristaladas paredes del templo, hasta que, al final, su frágil cuerpo reventó y halló la muerte. Entonces, el cuerpo de la paloma, todavía caliente, cayó justo sobre la rosa.


***

ALIVIAR EL SUFRIMIENTO-DEJAR QUE SE SUFRA


martes, 6 de febrero de 2018

UNA CAÑA DE BAMBÚ PARA EL MÁS TONTO


Existía un próspero reino en el norte de la India. Su monarca había alcanzado ya una edad avanzada. Un día hizo llamar a un yogui que vivía dedicado a la meditación profunda en el bosque y dijo:

--Hombre piadoso, tu rey quiere que tomes esta caña de bambú y que recorras todo el reino con ella. Te diré lo que debes hacer. Viajarás sin descanso de ciudad en ciudad, de pueblo en pueblo y de aldea en aldea. Cuando encuentres a una persona que consideres la más tonta, deberás entregarle esta caña.

--Aunque no reconozca otro rey que mi verdadero yo interior, señor, habré de hacer lo que me dices por complacerte. Me pondré en camino enseguida. El yogui cogió la caña que le había dado el monarca y partió raudo. Viajó sin descanso, llegando sus pies a todos los caminos de la India. Recorrió muchos lugares y conoció muchas personas, pero no halló ningún ser humano al que considerase el más tonto. Transcurrieron algunos meses y volvió hasta el palacio del rey. Tuvo noticias de que el monarca había enfermado de gravedad y corrió hasta sus aposentos. Los médicos le explicaron al yogui que el rey estaba en la antesala de la muerte y se esperaba un fatal desenlace en minutos. El yogui se aproximó al lecho del moribundo.

Con voz quebrada pero audible, el monarca se lamentaba:

--¡Qué desafortunado soy, qué desafortunado! Toda mi vida acumulando enormes riquezas y, ¿qué haré ahora para llevarlas conmigo? ¡No quiero dejarlas, no quiero dejarlas!

El yogui entregó la caña de bambú al rey.

FLORES EN EL DESIERTO


lunes, 5 de febrero de 2018

EN BUSCA DE LA AUTONOMÍA Y EL PLURALISMO


Los griegos utilizaban la palabra «autarquía» para definir la capacidad de hacerse cargo de uno mismo. Según Aristóteles, gobernarse a sí mismo mediante leyes morales o políticas conformes con la racionalidad era el ideal de felicidad. Cuando digo «bastarse a sí mismo» o «ser eficiente» no estoy exaltando un mundo esquizoide donde perdamos contacto con los otros o nos enemistemos con el prójimo; sino que me refiero a la posibilidad de actuar en consonancia con lo que considero justo, valioso o necesario. Epicuro,115 uno de los mayores defensores de la autoarquía, decía en dos de sus escritos: 

«El fruto más importante de la autarquía es la libertad.» (Sentencias Vaticanas, 77) 

«La autarquía la tenemos como un gran bien, no porque debamos siempre conformarnos con poco sino para que, si no tenemos mucho, con este poco nos baste, pues estamos convencidos de que de la abundancia gozan con mayor dulzura aquellos que mínimamente la necesitan...» (Cartas a Meneceo, 130) 

La autonomía nos permite poner en funcionamiento nuestros planes de vida y activar aquellas metas que nos permitan desarrollar nuestras fortalezas. Si no eres autónomo, pudiendo serlo, eres esclavo de algo o de alguien. Es el atributo más fundamental del ser humano. Es la libertad de realizar cualquier conducta que no perjudique a terceros. La autonomía, por definición, se opone a toda forma de autoritarismo.

¿Qué caracteriza a una persona autónoma y no autoritaria? El pensamiento pluralista. Si uno no acepta que la gente sea independiente (autárquica), si le disgusta el intercambio libre de ideas y si no permite que los demás participen en las decisiones y puedan criticarlo a él o a su grupo (democracia), estamos ante un dictador en potencia. Es mejor mantenerse lejos y, obviamente, no obedecerle. 

¿Qué persigue el autoritarismo? Al igual que el totalitarismo (o como una expresión de él), lo que persigue es el dominio total. En Los orígenes del totalitarismo, Hannah Arendt lo pone en estos términos:116 

PRACTICAR EL BUDISMO


domingo, 4 de febrero de 2018

LA RENOVACIÓN DEL ÁGUILA


El águila es una de las aves de mayor longevidad: llega a vivir setenta años. Pero, para alcanzar esa edad, a los cuarenta debe tomar una difícil decisión. En ese momento sus uñas están apretadas y flexibles, por lo cual no consigue capturar sus presas. El pico, largo y puntiagudo, se curva, apuntando hacia el pecho. Las alas están envejecidas y pesadas, y las plumas se han engrosado. Volar y alimentarse le resulta entonces muy difícil.

Tiene solamente dos alternativas: morir o enfrentar un doloroso proceso de renovación que dura ciento cincuenta días. Este consiste en volar hacia lo alto de una montaña y quedarse ahí, en un nido cercano a un paredón en donde no tenga la necesidad de volar pero pueda conseguir alimento de pequeños roedores y lagartijas.

En ese lugar el águila comienza a picotear la pared hasta seguir arrancarse el pico. Después deberá esperar el crecimiento de uno nuevo, con el cual desprenderá una a una las uñas. Cuando las nuevas uñas nacen, comenzará a desplumarse. Después de cinco meses, emprenderá su vuelo de renovación, y vivirá treinta años más.

LIBERA TU VIDA DE LAS PERSONAS


sábado, 3 de febrero de 2018

INCONSCIENTEMENTE


MACHOS


Techo de palma, mostrador de cañas. Acodados en el mostrador, Dámaso Murúa y yo bebíamos cerveza, picoteábamos camarones al ajillo y escuchábamos las reflexiones de la clientela. No había mujeres en aquel bar de Mazatlán, pero sólo se hablaba de ellas:

—Lo dijeron en la tele. Cada día muere un montón de mujeres, dieciocho mil mujeres mueren cada día en el mundo. Así como lo oyes. Y a la mía ni le duele la cabeza.

—Ni modo. Es que hay matrimonios que acaban bien, y hay otros que duran toda la vida.

—Antes ella era buena, buena como mujer de otro, pero ahorita... Les das confianza y acaban pisándote. Y cuantimás peor.

—Si las mujeres fueran buenas, digo yo, Dios tendría una.

—Mujer que no jode, es hombre. Está probado.

—Puro hable y hable. Viboreando se pasan el día, puro chisme, pura queja, puro reproche.

—Pos sí.

—¿Quieres que te diga? Les falta cerebro, pero les sobra memoria.

—Eso se ve a simple vista, nomás con echarles un vistazo.

—Las mujeres tienen una pinche memoria. Y es lo peor que tienen, no te perdonan una, te recuerdan todo, óyeme bien, que no acostumbro mentir.

CONSCIENTE DE TODO A TU ALREDEDOR


viernes, 2 de febrero de 2018

QUIERO SER PASTOR, COMO MI PADRE


Juanito era el hijo del pastor local. Un día la maestra le preguntó a cada alumno de la clase qué quería ser cuando fuera mayor. Cuando le llegó su turno, Juanito respondió: "Quiero ser pastor como mi padre". A la maestra le impresionó tal determinación y le preguntó por qué quería ser predicador. Juanito lo pensó bien y respondió: 

-Bueno, puesto que de todos modos tengo que ir a la iglesia todos los domingos, me parece más interesante ser el tipo que se levanta y vocifera que el que tiene que quedarse sentado y escuchar. 

LA MORAL Y LA ÉTICA


SABER RESPIRAR ES BUENO


jueves, 1 de febrero de 2018

¿OBEDECER O DESOBEDECER? LA LECCIÓN DE ANTÍGONA


La tragedia Antígona, de Sófocles,114 permite que nos cuestionemos en profundidad la controversia obediencia / rebeldía. La obra trata sobre una mujer que decide sepultar a su hermano y rendirle honras fúnebres contraviniendo una orden proferida por el rey Creonte, tío de Antígona. La historia se centra en una profunda reflexión del derecho a la desobediencia cuando la dignidad de las personas se ve afectada. La heroína le responde a Creonte que no podía encontrar «más gloriosa gloria que enterrando a mi hermano» (aunque viole la prohibición), y luego agrega:

«Todos éstos te dirían que mi acción les agrada, si el miedo no les tuviera cerrada la boca; pero la tiranía tiene, entre otras muchas ventajas, la de poder hacer y decir lo que le venga en gana.» (p. 93) 

Creonte actúa como un dictador cruel al prohibir la sepultura del finado, pues conocía el sentido que daban los griegos al acto funerario. Para Antígona, simplemente era inaceptable aunque le costara la vida. Pero el rey no da su brazo a torcer. Su hijo Hemón, prometido de Antígona, increpa y apela a la razón de su padre tratando de salvar a su amada: 

«Para un hombre que sea prudente, no es nada vergonzoso si no se mostrase en exceso intransigente; mira en invierno, a la orilla de los torrentes acrecentados por la lluvia invernal, cuántos árboles ceden para salvar su ramaje; en cambio, el que se opone sin ceder acaba desaguado. [...] Por lo tanto, no me extremes tu rigor y admite el cambio.» (p. 100) 

Pero el rey hace oídos sordos y provoca la muerte de Antígona e, indirectamente, la de su propio hijo, quien luego se suicida. La intransigencia de los dictadores no tiene límites porque para ellos el cambio de parecer es síntoma de debilidad o inferioridad. Es mejor morir con las botas puestas. 

La buena autoridad, la que es flexible y dialogante, respeta la autonomía y los derechos de los demás. La mala autoridad, la que es rígida e impositiva, la que es incapaz de revisarse a sí misma y crear excepciones a las reglas, restringirá al extremo la autonomía de los demás. No estoy diciendo que debamos pasarnos los semáforos en rojo cada vez que nos venga en gana para defender el «desarrollo libre de la personalidad». Lo que propongo es moverse entre estas dos preguntas existenciales: ¿Cómo he de vivir? (ética) y ¿qué debo hacer? (moral). La primera es más personal; la segunda, más social: derechos y deberes. Sin reglas de convivencia, el mundo sería un caos, pero si no pudiéramos elegir o decidir con libertad, el mundo sería una experiencia psicológicamente aterradora.

Tanto en la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano (París, 1789) como en la Declaración Universal de los Derechos Humanos (Nueva York, 1948) se resalta explícitamente el «derecho a rebelarse contra la tiranía y a resistir a la opresión». Este derecho a la resistencia (el que ejerce Antígona) encuentra su mejor manifestación en el concepto de «desobediencia civil o legítima», que consiste en negarse a cumplir una ley cuando se piensa que hay suficientes razones morales para abolirla. Una vez agotados los recursos legales tradicionales para inhabilitar la norma jurídica en cuestión, queda el camino que utilizaron personas no violentas como Ghandi o Martin Luther King, entre muchos otros.

PERCEPCIONES ERRÓNEAS


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